jueves, 14 de noviembre de 2013

PRIMEROS AUXILIOS PSICOLÓGICOS

  

“PRIMEROS AUXILIOS PSICOLÓGICOS”

¿QUE HACER ANTE UNA EMERGENCIA…?

Los desastres causan diversos tipos de traumas. Las consecuencias para la salud mental generalmente se clasifican en tres categorías:

 FÍSICOS
Fracturas
   Quemaduras
Heridas
  Infecciones
PSICOLÓGICOS
Ansiedad
Depresión
Abuso del alcohol
Abuso de drogas
Reacciones propias del estado de estrés
SOCIOECONÓMICOS
Desempleo
Perdida de la vivienda
Destrucción del medio ambiente
Desorganización


Después de un desastre, las reacciones psicológicas de los pobladores pueden variar y por lo general cambiar con el tiempo. Por lo tanto, las intervenciones psicológicas posteriores a los desastres deben ser flexibles y basarse en una evaluación continua de las necesidades.

PRIMEROS AUXILIOS PSICOLÓGICOS O APOYO PSICOSOCIAL
La técnica de los Primeros Auxilios Psicológicos en casos de catástrofes fue preparada por la Asociación de Psiquiatría Americana (APA), su traducción adaptación la realizo el Dr. Baltasar Caravedo y publicado por la revista militar del Perú en 1972, sus principios continúan vigentes motivo por el cual lo presentamos en esta publicación como una técnica aleatoria o de reforzamiento a la de la primera ayuda.

Cuatro Tipos de Reacciones Frente a los Desastres:

El manual de la APA menciona que básicamente se pueden presentar cuatro tipos de respuestas individuales a los desastres:
A)    Reacciones normales a los desastres.-
Algunas personas son capaces de mantenerse notablemente calmadas aún en las circunstancias más extremas; sin embargo, la mayoría de nosotros empezamos a sentir los efectos del Síndrome General de Adaptación (sudoración profusa, temblores, debilidad, estados nauseosos) por un momento y la claridad del pensamiento puede ser difícil. Afortunadamente muchos de nosotros podemos recuperar nuestra compostura bastante bien. Sería engañoso clasificar como anormales estos estados naturales y transitorios.

B.-Reacciones paralizantes.-
Se puede esperar también encontrar personas que por un tiempo se queden paralizadas, pueden quedarse paradas o sentadas en medio del caos, como si estuvieran solas en el mundo, su mirada estará perdida, cuando se les habla no podrán responder a todo o simplemente se encogerán de hombros o pronunciarán una o dos palabras, parecen libres de reacción emocional, son incapaces de ayudarse.
C.- Reacciones hiperactivas.-
Estas personas pueden estallar en ráfagas de actividad, sin un propósito definido, hablarán rápidamente, bromearán en forma inadecuada y harán sugerencias y demandas inaceptables, pero de poco valor real, pasarán de un trabajo a otro y parecerán incapaces de resistir la más mínima distracción, se muestran intolerantes a cualquier idea que no sea la suya.
D.- Reacciones corporales.-
Algunas reacciones corporales han sido ya mencionadas como respuestas temporalmente normales, aunque estos síntomas normales son algo molestos mientras dura, generalmente no interfieren seriamente con la habilidad de la persona para llevar adelante una actividad constructiva en una situación difícil, algunas de estas reacciones, especialmente la debilidad, el temblor, el llanto, pueden no aparecer hasta después de que una persona ha enfrentado y superado efectivamente el peligro inmediato.
Las reacciones corporales mas serias pueden sin embargo incapacitar verdaderamente y es importante reconocer su significado emocional, las náuseas y el vómito son particularmente comunes, estas reacciones se deben de diferenciar de las producidas por radiaciones o contaminaciones químicas.
Otro tipo de incapacidad física es lo que técnicamente llamamos “histeria de conversión”, la persona convierte su gran ansiedad en una creencia vehemente de que alguna parte de su cuerpo ha dejado de funcionar, para todos los propósitos prácticos pueden ser incapaz de ver, oír o hablar.

Cuatro Principios Básicos de los Primeros Auxilios Psicológicos:

A) Acepte el derecho de toda persona a tener sus propios sentimientos.-
No culpe o ridiculice a una persona por sentirse como lo hace, su tarea es ayudarle a superar su sentimiento, no decirle como debe sentirse. Si usted se detiene a pensar en sus propios sentimientos, se dará cuenta de cómo es imposible para los seres humanos el hacer una selección consciente de sus sentimientos más profundos.

Tenga presente que sin embargo la posición de otra persona puede ser similar a la propia, pero cada persona ha tenido ciertas experiencias únicas que pueden afectar fuertemente sus sentimientos en relación con los sucesos subsecuentes en sus vidas.

Más allá del horror y el temor que puedan sentir, las personas reaccionarán en términos de cómo esta experiencia encaja con sus ideas pasadas acerca de sí mismo y sus aspiraciones en el futuro.

Al prestar primeros auxilios psicológicos, rara vez estará usted seguro de por qué algunas personas se trastornan más que otras, su expresión, su postura, su aspecto integro puede decirle eso, aún cuando ella no le diga con palabras, permitirle a un accidentado saber que usted quiere entender como él se siente puede ser el primer paso para ayudarlo, esto puede hacerse con unas pocas palabras o aún con un simple gesto. No lo abrume con su compasión. Esto sólo le hará sentir más incomodo y confirmará sus peores temores acerca de sí mismo, haga lo indispensable para establecer contacto con él.

B)    Acepte las limitaciones del accidentado como reales.-
Cuando el muslo de un hombre esta destrozado, nadie espera (incluyendo el paciente) que pueda caminar por un tiempo. Cuando la capacidad del hombre para superar sus sentimientos está hecha pedazos, muchos (incluyendo el paciente) se inclinan a esperar que él vuelva a actuar normalmente, casi de inmediato. “Todo está en su mente”, “Deshágase de ello”, “Recupérese”. Tales tipos de consejos no tienen lugar en los primeros auxilios psicológicos, los sentimientos de incompetencia son reales y a menudo incapacitantes; por ello su tarea será ayudarlos a recuperarse tan efectivamente y rápidamente como puedan, esto se consigue aceptando sus limitaciones y ayudándolos a redescubrir rápidamente algunos de los recursos que ellos pueden utilizar de inmediato. 
C.- Mida las posibilidades del accidentado en forma tan exacta y rápida como sea posible.
Mientras usted se da cuenta de las limitaciones de una persona perturbada, usted estará atento de las habilidades y otros recursos que pueda utilizar y reavivar, una persona muy trastornada puede fácilmente hacerle olvidar que podría ser de verdadera ayuda para usted tanto como para sí mismo y que usted puede ayudarlo a iniciar el camino hacia la reorganización de su mundo. Averigüe con tacto que fue lo que sucedió, permítale responder de su propio modo.
Usted no puede dejarlo divagar interminablemente, ofrecerle un par de minutos en los cuales él pueda hablar libremente de sus propias experiencias le mitigarán notablemente algunos de sus sentimientos de desesperanza e impotencia. Averigüe si el herido se preocupa particularmente de sus familiares o amigos, dele tan honestamente como pueda una información acerca de donde, cuándo y cómo puede él razonablemente esperar tener contacto con aquellos que le son queridos.
Si él está demasiado deprimido para hablar fácilmente una exposición de lo que puede haberle sucedido (basado en su conocimiento general del desastre) puede acrecentar su confianza en usted, hasta el punto de que él pueda hablarle un poco.
Preguntas breves acerca de su ocupación normal pueden darle a usted algunas pistas sobre sus habilidades e interés básico, para muchas personas que están anonadadas emocionalmente el trabajo que pueda hacerse en forma automática y rutinaria podría ser el primer paso que los haga volver hacia la normalidad efectiva.
C)            Acepte sus limitaciones al ayudar a otras personas.-
No trate de ser todo para las personas, habrá mucho de lo que usted quisiera hacer en un desastre y que está mas allá de sus de sus fuerzas y habilidades. Usted no puede ser de todo para todas las victimas. Consecuentemente, usted debe establecer un orden de prioridades en su pensamiento, acerca de lo que puede permitirse acometer por sí mismo.
Su primera responsabilidad será cualquier trabajo de emergencia que le hayan asignado previamente.

Una razonable y sincera apreciación de sí mismo es parte muy importante de su preparación para prestar primeros auxilios psicológicos. Un trabajador de primeros auxilios físicamente herido puede continuar haciendo un buen trabajo curando las heridas de los accidentados. Pero sí está
“emocionalmente herido” tendrá grandes limitaciones para proveer ayuda a otros.

Clasificación de las Victimas en Situaciones de Desastres:

Los autores tratan de aclarar este dilema clasificando a las víctimas en seis ampliar categorías, dependiendo de su relación directa o indirecta con el desastre, de esta manera tenemos los siguientes:
-          Víctima de 1° Grado; aquellas que sufren el impacto directo del desastre.
-          Victima de 2° Grado; los familiares directos de las de primer grado.
-          Victima de 3° Grado; los integrantes de los equipos de primeras respuestas.
-          Victima de 4° Grado; la comunidad envuelta en el desastre.
-          Victima de 5° Grado; aquellas que se ven implicada por conocer el suceso.
-          Victima de 6° Grado; aquellas que no se encontraban en el lugar del impacto del desastre por motivo de viaje.

Qué hacer y Qué No hacer durante la intervención en crisis:

A) Que hacer:
-          Desarrollar el sentido de escucha-responsable. Escuchar atentamente, sintetizando brevemente los sentimientos del afectado. Hágalo sentir que usted lo entiende y comprende por lo que esta pasando, esto es la empatía.
-          Ser cortés, honesto y transparente; ganarse la confianza y cooperación del afectado.
-          Ser realista y objetivo.
-          Favorecer la dignidad y libertad para que las víctimas trabajen en sus problemas.
-          Favorecer la confianza y seguridad.
-          Estar alerta sobre las oportunidades de dar énfasis a las cualidades y fuerzas de la persona.
-          Aceptar el derecho de los afectados de sentirse así.
-          Realice preguntas saludables y efectivas.
-          Pida una retroalimentación para ver si está usted comprendiendo.

B) Reglas del NO:
-          No ofrecer algo que no pueda cumplir.
-          No le tenga miedo al silencio, ofrezca tiempo para pensar y sentir.
-          No se sienta inútil o frustrado. Usted es importante y lo que está haciendo vale la pena.
-          No muestre ansiedad ya que ésta puede ser fácilmente transmitida a los afectados.
-          No ofrezca respuesta, más bien facilite la reflexión.
-          No permita que el enojo u hostilidad de la persona lo afecte.
-          No los presione a hablar de Dios, sea comprensivo con las creencias religiosas.
-          No tenga miedo de admitir que el afectado necesita más ayuda de la que usted le pueda brindar. Puede referirlo a profesionales especializados (Psicólogos)
-          No permita que las personas se concentren únicamente en los aspectos negativos de la situación.
-          No muestre demasiada lástima o paternalismo. Tampoco se exprese de manera autoritaria o impositiva. Busque un punto intermedio entre estas dos posiciones.
-          No espere que la victima funcione normalmente de inmediato.
-          No confronte a una persona en crisis si este se va asentir amenazado.
-          No insista con preguntas más allá del punto en que la persona no desea hablar.
-          No trate de interpretar las motivaciones ocultas de un comportamiento.
-          No moralice o sermonee.
-          No intente progresar demasiado rápido en el proceso de intervención en crisis.
-          No considere de manera superficial las amenazas de suicidio u homicidio. -       No aliente a alguien a hacer algo que en realidad no quiere hacer.

Principios técnicos utilizados en los Primeros Auxilios Psicológicos:

-          Escucha responsable: escuchar atentamente y cuidadosamente.
-          Permitir la libre expresión de la persona, en primer término.
-          Transmitir la necesidad de aceptar lo ocurrido, pues ya no se puede modificar.
-          En un segundo momento, realizar una conversación limitada y lo mas abierta posible. No excederse en un “interrogatorio fiscal”.
-          Realizar resúmenes periódicos de la exposición de la persona: organización del pensamiento. - Proveer información.
-          Orientar en lo necesario pero evitando los “Consejos Directivos”
-          Aceptación de las personas tal y como son, respetando su dignidad y sus derechos.
-          Empatía, que significa ponerse en el lugar del otro, comprender lo que le está sucediendo.
-          Crear una atmósfera cálida y humana alrededor de la víctima.
-          Posibilidad de desarrollar reuniones grupales con diversas personas que pasaron por lo mismo.
-          Desarrollo de actividades para el manejo del estrés.

INTERVENCIÓN EN URGENCIAS, EMERGENCIAS Y DESASTRES
Los primeros auxilios psicológicos se refieren a la intervención psicológica en el momento de Crisis, entendiéndose como una ayuda breve e inmediata de apoyo y rescate a la persona para reestablecer su estabilidad emocional y facilitarle las condiciones de un continuo equilibrio personal. (Gómez, 1994).
CARACTERÍSTICAS DE LAS SITUACIONES DE CRISIS
- Evento Peligroso
Acontecimiento estresante, interno o externo al mundo personal, que ocurre en el curso de la vida, y que inicia una serie de reacciones ya sean predecibles o bien inesperados y accidentales.
- Estado Vulnerable
Tipo de reacción subjetiva ante el evento peligroso. La persona responde según sea su percepción del evento.
- Estado de Crisis Activo
La persona se encuentra en estado de desorganización, la tensión excitante la ha invadido, su proceso homeostático se desequilibró. La duración será de 1 a 4 horas; puede experimentar “visión en túnel”; exceso de actividad sin objetivo o inmovilización; alteraciones cognoscitivas, acompañado por preocupaciones o ideas distorsionadas por los eventos. Posteriormente se llega a un periodo de reajuste gradual y resignificación, reforzando mecanismos de afrontamiento y adaptación.
-Agotamiento
La persona pudo haber manejado efectivamente, y durante tiempo prolongado, la situación de emergencia, pero llega a un punto de agotamiento en el cual no tiene más fuerza para afrontar la situación.
- Choque
Un cambio repentino en el entorno de la persona provoca que las emociones sean liberadas de manera explosiva, lo cual incapacita los mecanismos de enfrentamiento. Como no existe un aviso previo que permita al individuo asumir el impacto, cae en estado de choque emocional.
OBJETIVOS DE LOS PRIMEROS AUXILIOS PSICOLÓGICOS
Alivio en lo inmediato de los síntomas de reacción.
- Restauración de un nivel de funcionamiento CASIC mínimo: (Cognitivo, Afectivo y Somático, Interpersonal y Conductual).
- Cierta comprensión de los eventos precipitantes relevantes que condujeron al desequilibrio.
Identificación de los recursos de ayuda y rescate que se pueden utilizar: Personales, familia, profesionales, comunidad, etcétera.
Iniciar nuevas formas de Percibir, Pensar y Sentir lo hasta ahora sucedido.
- Desarrollar habilidades de afrontamiento efectivo, autoestima, asertividad y solución de conflictos.
Dar seguimiento a la intervención o asegurar su atención especializada posteriormente.
El proceso de ayuda para que las personas puedan recuperar el equilibrio después de un incidente crítico puede tomar de 1 a 6 semanas. Puesto que la experiencia de crisis es un periodo de alto riesgo para la persona como para su familia, se requiere que la ayuda esté disponible de modo inmediato y en una ubicación de fácil acceso.
El énfasis en la oportunidad se considera para reducir el peligro de respuestas violentas y, al mismo tiempo, para potenciar la motivación del paciente a hallar un nuevo planteamiento para afrontar las circunstancias del suceso.
La meta de los Primeros Auxilios Psicológicos es restablecer la homeostasis emocional. El objetivo es auxiliar a la persona a dar pasos concretos hacia el afrontamiento de la crisis, lo cual incluye el manejo adecuado de los sentimientos, el control de los componentes subjetivos de la situación y comenzar el proceso de solución del problema.
COMPONENTES ESTRATÉGICOS DE LOS PRIMEROS AUXILIOS PSICOLÓGICOS
1. Realizar Contacto Psicológico 
Se define este primer contacto como empatía o “sintonización” con los sentimientos y necesidades de una persona durante su crisis.
La tarea es escuchar cómo la persona en crisis visualiza la situación y se comunica con nosotros. Así mismo, se invita a la persona a hablar, y a escucharse, sobre lo sucedido (los hechos) y dar cuenta de sus reacciones (sentimientos y actitudes) ante el acontecimiento, estableciendo lineamientos reflexivos y sentimientos encontrados.
Existen varios objetivos del primer contacto psicológico; el primero es que la persona sienta que se le escucha, acepta, entiende y apoya; lo que a su vez conduce a una disminución en la intensidad de sus ansiedades; el primer contacto psicológico puede servir para reducir el dolor de estar solo durante una crisis, pero en realidad se dirige a algo más que esto.
2. Analizar las Dimensiones del Problema 
La indagación se enfoca a tres áreas: a) presente b) pasado inmediato y c) futuro inmediato. El presente hace referencias a “qué sucedió, cómo te sientes, qué piensas, qué puedes hacer. El pasado inmediato remite a los acontecimientos que condujeron al estado de crisis y su indagación implica preguntas como: “quién, qué, dónde, cuándo, cómo”; El futuro inmediato se enfoca hacia cuáles son los eventuales riesgos para la persona, y prepararse para las soluciones inmediatas.
3. Buscar Posibles Soluciones
Implica la identificación de un rango de soluciones alternativas tanto para las necesidades inmediatas, como para las que pueden dejarse para después. Esto implica llevar o “acompañar” a la persona en crisis a generar alternativas, seguido de otras posibilidades. Una segunda cuestión es la importancia de analizar los obstáculos para la ejecución de un plan en particular.
4. Iniciar Pasos Concretos
Implica ayudar a la persona a ejecutar alguna acción concreta. El objetivo es en realidad muy limitado: no es más que dar el mejor paso próximo, dada la situación. El interventor tomará un actitud facilitadora o directiva, según las circunstancias, en la ayuda al paciente para tratar con la crisis.
5. Verificar el Progreso
Implica el extraer información y establecer un procedimiento que permite el seguimiento para verificar el progreso de ayuda.
El seguimiento puede suceder mediante un encuentro posterior, cara a cara o por teléfono o correo electrónico. El objetivo es ante todo completar el circuito de retroalimentación o determinar si se lograron o no las metas de los Primeros Auxilios Psicológicos: el suministro de apoyo, reducción de la mortalidad y cumplimiento del enlace con fuentes de apoyo.


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