jueves, 5 de septiembre de 2013

MITOS Y REALIDADES DE LOS DESASTRES


Mitos y realidades de los desastres naturales

El efecto de los desastres sobre la salud pública se asocia a muchos conceptos erróneos. Las personas que planifican y dirigen las operaciones de socorro en caso de desastre deben familiarizarse con los siguientes mitos y realidades:
Mito:
Se necesitan médicos voluntarios extranjeros con cualquier clase de antecedentes médicos.
Realidad:
La población local cubre casi siempre las necesidades inmediatas de salvamento. Suele necesitarse personal médico con habilidades de las que se carece en el país afectado.
Mito:
Se necesita cualquier tipo de asistencia internacional y de manera inmediata.
Realidad:
Una respuesta precipitada que no se base en la evaluación imparcial solo contribuirá al caos. Es mejor esperar hasta que se hayan evaluado las necesidades reales. De hecho, casi todas las necesidades son cubiertas por las propias víctimas y sus gobiernos e instituciones locales, no por las intervenciones externas.
Mito:
Después de cualquier desastre, las epidemias y las plagas son inevitables.
Realidad:
Las epidemias no se producen espontáneamente después de un desastre y los cuerpos de los difuntos no causan brotes catastróficos de enfermedades exóticas. La clave para prevenir las enfermedades consiste en mejorar las condiciones sanitarias y educar a la población.
Mito:
Los desastres revelan los peores rasgos del comportamiento humano (por ejemplo, saqueos y amotinamientos).
Realidad:
Aunque pueden producirse casos aislados de comportamiento antisocial, la mayor parte de las personas responden de manera espontánea y generosa.
Mito:
La población afectada está demasiado aturdida y desvalida para asumir la responsabilidad de su propia supervivencia.
Realidad:
Por el contrario, muchas personas encuentran nuevas fuerzas durante una situación de emergencia. Así lo demostraron los miles de voluntarios que se unieron espontáneamente a las excavaciones de los escombros para buscar a las víctimas tras el terremoto de la Ciudad de México en 1985.
Mito:
Los desastres son asesinos indiscriminados.
Realidad:
Los desastres golpean con mayor fuerza a los grupos más vulnerables, es decir, a los pobres, las mujeres, los niños y los ancianos.
Mito:
La mejor alternativa es ubicar a las víctimas del desastre en campamentos provisorios.
Realidad:
Esta debe ser la última alternativa. Muchas organizaciones utilizan los fondos normalmente destinados a la adquisición de tiendas de campaña para comprar, en el propio país afectado, materiales de construcción, herramientas y otros bienes relacionados con la edificación.
Mito:
La vida cotidiana vuelve a la normalidad en pocas semanas.
Realidad:
Los efectos de un desastre pueden durar un largo tiempo. Los países afectados consumen gran parte de sus recursos económicos y materiales en la fase inmediatamente posterior al impacto. Los buenos programas externos de socorro planifican sus operaciones teniendo en cuenta el hecho de que el interés internacional se va desvaneciendo a medida que las necesidades y la escasez se vuelven más acuciantes.



Escuelas no son Albergues

Santo Domingo.- Un grupo de instituciones, organizaciones de la sociedad civil y de la cooperación internacional, plantearon que las escuelas deben dejar de ser utilizadas como albergues en situaciones de emergencia, para garantizar el derecho a la educación de los niños y niñas dominicanos.
“La política de la Secretaría de Estado de Educación y de otras instituciones como la  Defensa Civil, Cruz Roja y el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia –UNICEF-,  plantea que las escuelas tienen que ser utilizadas como albergues en última instancia”, señaló la señora Guadalupe Valdez, Subsecretaria de Estado de Educación, Encargada de Participación Comunitaria.
Durante la “Reunión Nacional sobre Alianzas para la Educación en Emergencias y Gestión de Riesgo en Educación”, convocada por la Secretaría de Estado de Educación, a través de la Subsecretaría de Estado de Participación Comunitaria, diversas organizaciones discutieron el tema de la gestión de riesgo, vinculada con la educación formal.
Claudio Osorio, Asesor en Gestión de Riesgo en la Oficina Regional de UNICEF en Panamá, señaló que el uso de las escuelas como albergues tiene diversas implicaciones, que incluyen la deserción escolar, la falta de nutrición por ausencia del desayuno escolar y la violación del derecho a la educación de los niños y niñas.
Destacó Osorio que  “el uso de las escuelas como albergues es un tema que tiene que resolverlo no solo el Ministerio de Educación, sino también la Comisión Nacional de Emergencia y las propias comunidades, buscando alternativas para no usar las escuelas como albergues”.
“Lo que tratamos de hacer desde UNICEF es que el tema se converse, porque es algo que sucede, pero nadie lo quiere conversar, porque van a empezar a surgir las prioridades y los mandatos acerca del tema y hay que llegar a acuerdos, por eso queremos que se converse a viva voz y se tome una decisión que entienda las consecuencias que esto tiene”, destacó.
La Secretaría de Estado de Educación está liderando el proceso de apertura del diálogo sobre la gestión de riesgo en el país, con el propósito de establecer alianzas estratégicas entre el sector educación, las organizaciones de la sociedad civil y la cooperación que están trabajando el tema.
De acuerdo con la Encargada de Participación Comunitaria de la SEE, para lograr la meta del 1000 X 1000 en la educación, se requiere que haya una gestión de riesgo basada en la prevención.
“La SEE expresa su compromiso y la voluntad política que hay en el ministerio para tomar las decisiones que en ese sentido haya que tomar, tanto en la formulación de la política pública de gestión de riesgo, del plan institucional y en lo que esto representa en la inversión pública, y cómo esto se va a establecerse en el presupuesto anual de la Secretaría de Estado de Educación”, indicó.
Entre las propuestas surgidas en la discusión del tema, figura el uso de otras infraestructuras como iglesias o poli deportivos donde los haya, y sobre todo la educación para la gestión de riesgo, que reduzca la vulnerabilidad y cree conciencia en la población para tomar las medidas de prevención, así como para no mantener ocupados los lugares de refugio más allá de lo necesario, sobre todo si se trata de escuelas.
La “Reunión Nacional sobre Alianzas para la Educación en Emergencias y Gestión de Riesgo en Educación” fue coordinada por la Secretaría de Estado de Educación, a través de la Subsecretaría de Estado de Participación Comunitaria, con el apoyo del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia –UNICEF-.
En la misma estuvieron representantes de los departamentos de educación y gestión de riesgo de la Universidad Autónoma de Santo Domingo; la Cruz Roja Dominicana; Defensa Civil, del Instituto Dominicano de Desarrollo Integral –IDDI-; Visión Mundial; de los Distritos Educativos de algunas zonas del país, Seguridad Escolar,  así como agencias de cooperación, entre otras.

6 comentarios:

  1. tenemos k estar bien informados y ver mas alla, dejar de lado a los mitos para tener una mejor perspectiva en cuanto a los desastres.

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  2. en la actualidad muchos pensamos que cada vez que ocurra un desastre,es el gobierno o gente de fuera quienes van a venir apoyarnos si es cierto en parte pero esa ayuda no es inmediata,les contare una experiencia que pase en pisco en el terremoto del 2007, por cosas del destino yo me encontraba en Pisco cuando todo ocurrió,pude ver que era la gente misma que se organizo para poder ayudar a los que se encontraban heridos en realidad es la población quienes se organizan ya la ayuda llega después, y con respecto a las escuelas como albergues yo también considero que las escuelas siempre hay que conservarla.

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  3. Es importante conocer todo lo que respecta con los desastres, porque muchas veces creemos que es verdad lo que se muestra o se publica en la televisión y periódicos cuando todo toso solo pasa hacer un mito y poco es lo que en la realidad esta pasando, muchas veces nos toca vivir para entender cuando no debe ser así si no que tenemos que tomar conciencia de lo que pasa en la realidad.

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  4. Es importante que toda la poblacion este informada de como debe reaccionar ante los desastres, cuales son las acciones tomar ante eventos como estos. Estas reacciones deben estar basadas en procediemintos estudiados basados en experiencias registradas. Pero es aun mas importante que las personas encargadas de dirigir y gestionar las acciones conozcan realmente de las experiencias reales y los estudios realizados a situaciones similares, para no caer en acciones vanas, que arrastren a la población a incurrir en acciones de esperas vanas, y procedimientos equivocados.

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  5. muchas veces creemos en los medios de comunicación ya sea periódico o televisión, etc. cuando en la realidad nos están informando mal, se dice mucho que las personas que mueren en desastres pueden causar epidemias o pestes cuando esto solo es un mito, muchos de los peruanos no conocemos mucho de estos temas es por eso que vivimos en una mentira , el gobierno debe preocuparse mas por informar a la población que bastante lo necesita.

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  6. bien buen intento puede mejorar siga asi
    el profesor

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